La santidad comunitaria al servicio de la nueva evangelización: El Fundamento Comunitario de la Experiencia Agustiniana
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Biografía del autor/a
Arturo Purcaro OS, Universidad Pontificia Bolivariana
Sacerdote de la orden de San agustín. Doctor en Teología de la Universidad Pontificia Bolivariana de
Medellín. Actualmente es el Secretariado de Justicia y Paz de la Orden de San Agustín en Roma.
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Resumen
Vivimos en un mundo de globalización de la economía que fomenta el individualismo y el “tener”, descuidando relaciones esenciales de amor, como la familia y la religión. “La comunión constituye la esencia de Dios y del ser humano creado a su imagen y semejanza; es su vocación. A la vez, la comunión es el alma, la realidad más profunda de la Iglesia, que en su origen no es producto de la voluntad humana sino de la voluntad divina”. La Iglesia es el pueblo de Dios y no sólo la jerarquía (LG 1-17.39-42). La santidad (perfección divina en el hombre) y la espiritualidad (presencia del Espíritu en todo) expresan la riqueza de la comunidad. La vida religiosa agustiniana es una forma de vida comunitaria. El amor convierte la relación en comunión. Globalizar la santidad, la espiritualidad es el desafío del siglo XXI.