Camilo Torres
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Abstract
Al cumplirse el segundo centenario desde el natalicio del grande conductor colombiano, nos honramos en reproducir este admirable discurso del poeta payanés como homenaje a la memoria de Torres que pervive en el alma nacional para gloria y testimonio de la historia patria.
Cuando se restituyeron a Francia los restos mortales del Emperador, al hacerle su entrega al Soberano, el Príncipe de Joinville le dijo solamente, inclinando la espada hasta el suelo: "Señor, aquí os presento el cuerpo de Napoleón"; "y yo, respondió el Monarca, lo recibo a nombre de la Patria".
¿A qué vanas palabras en tan solemne trance? ¿Qué habrían podido agregar ellas a una gloria sublime que estaba inflamando corazones sin cuento, que vivificaba muchedumbres innúmeras, que infuturaba a un pueblo entero más allá del tiempo y de la muerte; que cifraba en maravilloso grado la milenaria gestación de una raza imperiosa, y dejaba en letra diamantina sobre el muro de lo por venir un nombre augusto, tremendo y sobrehumano? (...).
