"Salmo 38, 14 - 15: ¿fe, mansedumbre, pecado o enfermedad?"

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Pablo Andrés Palacio Montoya
  • Biografía

    Sacerdote de la Arquidiocesis de Medellín. Teólogo por la Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín.
    Licenciado en Ciencias Bíblicas por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma. El autor agradece al padre
    Horacio Simian-Yofre S.J. por la asesoría y sugerencias para la elaboración del presente artículo.

Resumen

El dolor y el sufrimiento humano han sido abordados en la Sagrada Escritura desde diversas perspectivas, las cuales coinciden en la posibilidad de encontrar a Dios cercano en medio de las situaciones límites de la existencia; piénsese, por ejemplo, en Job, los cánticos del Siervo Sufriente de Isaías, y los salmos de lamentación. El Salmo 38 es la súplica de un orante que reconoce en su pecado la causa de la enfermedad que lo oprime. Especial atención merecen los versículos 14 y 15, que manifiestan la sordera y mudez del salmista ante los ataques de los enemigos y el desprecio de los amigos. El objetivo del presente artículo es dar una posible respuesta al por qué de esta inusual actitud del orante: ¿Obra así porque espera que Dios actuará en favor suyo?, ¿Porque la mansedumbre es su principal virtud? , ¿Porque reconociéndose pecador sabe no tener autoridad para reclamar a quienes lo injurian?, ¿Porque ha llegado a un grado tal de enfermedad que le impide oír y hablar? El análisis exegético permitirá, aparte de aproximarse a una correcta interpretación del texto, confrontarlo con el Cuarto Cántico del Siervo Sufriente. 

Palabras clave:
Biblical theology, Biblical exegesis, Theology of suffering and pain, Psalms Teología Bíblica, Exégesis Bíblica, Teología del Dolor, Salmos

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