Bodegón con mangos

Conteúdo do artigo principal

Mario Melguizo B.

Resumo

Las frutas son un don de Dios y su variedad un regalo inapreciable. No he dejado jamás de sorprenderme al ver esparcidas en la naturaleza las dulces mandarinas, los copos de nieve y de miel de las guanábanas, el sabor incomparable de los bananos, el azucarado líquido de la esponjosa piña, la polvorienta y sin igual algarroba, la insípida, pero enviciadora guama, el sabor a flor de las pomas. Y es que las frutas tropicales -de las cuales he elaborado esta pequeña lista- literalmente nos atacan con sus agresivos sabores que se anuncian siempre - por su penetrancia- de esos olores inconfundibles que permiten al hombre en esa sublime conjunción olor-sabor disfrutar de esas dádivas fabricadas por Dios con tanto esmero.

Detalhes do artigo

Biografia do Autor

Mario Melguizo B., Universidad Pontificia Bolivariana

Editor.

Referências

Artigos mais lidos pelo mesmo(s) autor(es)

1 2 > >>