Una terapia con carga positiva

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Luisa María Echeverry Barrera

Resumen

El cerebro es el órgano que dirige todas las funciones vitales de nuestro cuerpo e incluso aquellas que no lo son. Lo que allí ocurre es mágico, pero no es magia. Los chispazos de electricidad, que se producen por conexiones químicas entre las neuronas, garantizan que la información correcta llegue, por ejemplo, desde las áreas motoras cerebrales a los músculos de su boca para que usted sonría, en caso de sentirse feliz. Pero, si por alguna razón sus neurotransmisores disminuyen y la comunicación falla, es necesaria la atención psiquiátrica. 


Los tratamientos médicos para los trastornos emocionales, por lo general, se realizan con psicofármacos y a dosis establecidas con finalidad terapéutica que, según la sintomatología y el estado de la enfermedad, deben actuar en el cerebro para mejorar su condición. Sin embargo, cuando no se evidencia un cambio significativo, se buscan otras alternativas de intervención. Los trastornos esquizofrénicos, los esquizoafectivos, la bipolaridad y, sobre todo, las depresiones severas pueden tratarse de manera segura y efectiva mediante la terapia electroconvulsiva con anestesia y relajación –TECAR–, si no hay una respuesta favorable a los medicamentos.

Palabras clave:
Enfermedades mentales, Salud mental, Terapia electroconvulsiva, Dinámica cerebral, Neurotransmisores

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