“Vivimos tiempos difíciles” fue la frase con la cual Friedrich Nietzsche en el siglo XIX y Martín Heidegger a mediados del siglo XX, diagnosticaban las sociedades y las formas de pensamiento del futuro. Es innegable que nuestro tiempo evidencia una gran suma de crisis que traspasa las culturas: la falta de identidad de los pueblos, los extremismos y los fanatismos religiosos, la corrupción política, la descomposición de la vida cotidiana, la falta de valores, la inhumanidad de la guerra, el irrespeto por la dignidad humana, la extrema pobreza, la agresión al planeta, el desconocimiento de los derechos humanos, la cohesión del pensamiento y la expresión y la falta del arte como refugio del pensamiento. ¿Qué hacer con todo ello? ¿Será una visión terrorífica y atroz de lo que vivimos en nuestros días? No se trata de una visión pesimista del mundo. Estamos rodeados también de belleza, bondad, dignidad, solidaridad, de respeto por la naturaleza, a nuestros semejantes, a la familia y a Dios. Aquello que nos hace humanos, que habla de nuestra humanidad.

Publicado: 2010-01-01

Presentación

Johman Carvajal Godoy (Autor/a)

9-11

La ideología de género como vigencia del informe Kissinger

Beatriz Eugenia Campillo Vélez (Autor/a)

235-266

Implicaciones éticas de la biotecnología: Un enfoque desde la ciudadanía, la justicia y la dignidad humana

Luis Alberto Castrillón López, Julio Jairo Ceballos Sepúlveda, Alveiro Valencia Ramírez (Autor/a)

163-174

Ética de la memoria, una respuesta al clamor de las víctimas

Néstor David Restrepo Bonnet (Autor/a)

193-211

Rorty y Rawls, dos perspectivas sobre los derechos humanos

Jesús David Giraldo Sierra (Autor/a)

213-233