La filosofía se define como “el amor a la sabiduría” porque efectivamente debe comenzar amando antes que pretender saber. Para llegar a comprender, primero hay que desearlo; vale decir, asombrarse de no comprender, incluso temer no comprender (y ese asombro también le brinda un comienzo a la sabiduría); o bien sufrir por no comprender (y ese temor da igualmente inicio a la sabiduría). La filosofía no comprende sino en la medida en que ama (Jean-Luc Marion).

Publicado: 2011-09-19