Alberto Ramírez Zuluaga

Gloria Liliana Franco

Abstract


La primera vez que vi a Albertico, yo tenía 18 años. Las hermanas de La Compañía de María que me acompañaban me dijeron: él es uno de los mejores teólogos y biblistas de América. Yo me sorprendí ante semejante afirmación y sólo con el paso de los años comprendí lo que eso significaba.

Esa vez, hace 25 años, Albertico nos iba a conducir por los caminos de El Principito…Ese libro que tanto amaba y que hoy, con la luz que da la muerte, descubro que lo representaba con tanta perfección.

Por eso, mi manera de hacer el duelo o de agradecer la vida, ha sido retomar El Principito y, a la luz de quien escribió para los pequeños, releer la vida de Albertico y nuestra relación con él.