La palabra hablada, la palabra escrita y la palabra ilustrada formadora del imaginario medieval

Jaime Andrés Vásquez Jaramillo

Resumen


El mundo medieval es comúnmente referido como un periodo de oscuridad frente la luminosidad de la razón. Pero no todo lo existente se siente a gusto con la luz, también las oscuridades guardan su propio mundo y realidad, haciéndose atractiva por aquello que parece ocultar. Solo aquellos que se aventuran a buscar pueden ver que las tinieblas tienen sus propias claridades. En estas oscuridades el hombre medieval se debatía en medio de dualidades, las cuales las experimentaba como complementariedad o como una forma alterna de entender, explicar y representar su realidad. Pero el miedo fue el principal mecanismo de control para inducir estos imaginarios. Esta tarea fue emprendida por autoridades como los reyes, los señores feudales y, sobre todo, por los clérigos medievales quienes tenían el acceso a la letra y al saber. Para poder difundir el temor estos últimos se valieron de la letra escrita (libros), hablada (sermones) e ilustrada (arte); de esta manera, controlaron los imaginarios y conformaron una sociedad según su pensar. Este artículo busca desentrañar cómo fue manipulado el imaginario medieval por medio del ejercicio del poder y, de manera especial, por la vía de la palabra hecha imagen en los textos y en el arte.

Palabras clave


Imagen; Control; Palabra; Imaginario; Temor

Texto completo:

PDF