Texturas con mucho tacto

César Alejandro Buriticá Arbeláez

Resumen


A partir de un videojuego de ping pong y con la idea de crear aplicaciones más realistas y que permitieran percibir las texturas, investigadores de la Universidad Pontificia Bolivariana en Medellín y Bucaramanga identificaron la necesidad de optimizar el grado de interacción e inmersión de las personas en un ambiente virtual. En un entorno real esta interacción se da a través de los sentidos puesto que brindan la información requerida que pone al cuerpo alerta, lo adapta a las circunstancias y le da los insumos necesarios para tomar decisiones. Sin embargo, en un ambiente virtual dichas sensaciones deben ser reproducidas y el reto es lograr representarlas con fidelidad.

Pero, ¿cuál es la relación entre un videojuego y estas sensaciones con una investigación en el campo de la realimentación de fuerzas y texturas desde la bioingeniería? Todo comienza por la reproducción de la fuerza, en la misma que se ejerce a un objeto, por ejemplo, a un control de un videojuego de ping pong. ¿Qué tan duro se le pega a la bola? ¿Cuánta potencia se ejerce en la raqueta? Acciones sencillas en el momento efímero y lúdico, pero de gran sensibilidad. Resulta aún más realista cuando se habla de fuerza y de textura, es decir cuán duro se le pega a la bola y sentir si el mango de la raqueta es liso, rugoso, tiene ondulaciones, entre otras características que basan la interacción en el tacto.


Palabras clave


Textura; Fuerza; Bioingenería; Salud; Videojuego.

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